
Es verlos en el suelo tirados peleando, jugando y besándose, y es acordarme de cuando yo me peleaba con mi hermano, la cosa se complicaba y escapaba a las faldas de mi mami, que envidia: QUIERO SER PEQUE.


Y como lo quiero me uno a ellos me tiro al suelo y empezamos la pelea, jugando y dándonos besos entre medias, lo hemos bautizado como ensalada de besos.

Este finde nos toca los niños y en cuanto pasan por la puerta los oídos se abren no hay silencio, este espera al domingo por la tarde para aparecer, ya que según se van, nos quedamos sordos.






